DERECHO DE FAMILIA DE COSTA RICA

 

MsC. Diego Benavides Santos
Juez de Familia
Presentación de Revista Derecho de Familia

 

Hoy nos reúne la presentación de la Revista de Derecho de Familia de Costa Rica, actividad que debe ser un hito en nuestro país, en el desarrollo de la ciencia del derecho.

No se puede dejar de lado en esta presentación de nuestra revista señalar lo que representa en la actualidad el Derecho de Familia, no solo a nivel de lo delicado de los conflictos, sino que también ante la evidencia de los números, y por otra parte, contrastando con lo anterior, ha de subrayarse el poco desarrollo de espacios académicos y de publicaciones en esta materia. También voy a referirme a lo que significa esta revista dentro de este contexto. Igual al nombre de la revista, al mantenimiento de esta revista en el tiempo y a la perspectiva de esta revista como parte de una estrategia más amplia para el desarrollo del Derecho de Familia

PRIMERA IDEA: LA JURISDICCIÓN DE FAMILIA COMO LA SEGUNDA DEL PODER JUDICIAL.

En un trabajo de investigación que elaboré en la maestría de Administración de Justicia de la Universidad Nacional, se profundizó en los números de la jurisdicción de familia del Poder Judicial. Los resultados para mí fueron sorprendentes. La primera conclusión que saqué, es que, las materias familiares son después de las materias penales, las de mayor número de casos entrados por año, con cerca de 104,000 en el 2004, superando a la materia civil, a la materia laboral, a la contencioso administrativa, a la constitucional y a la agraria. Expliquemos los detalles. La materia familiar la divide el Departamento de Planificación del Poder Judicial en tres: familia, pensiones alimentarías y violencia doméstica.

Para ese año, 2004, encontramos:

48,073 casos de violencia doméstica

23,422 casos de pensiones alimentarías “principales”

8, 451 casos de pensiones alimentarías “modificaciones”

23,754 asuntos familiares

103,700 TOTAL

Las materias penales son el área más grande en números del Poder Judicial en casos entrados, teniendo este grupo números así: Penal, 141506, contravencional, 50645, penal juvenil, 13494 (que en su mayoría son trabajados por los juzgados de familia, salvo en el primero y segundo circuitos judiciales de San José, y el monstruo de tránsito de 515037.

Pero la segunda en este rubro de casos entrados es la familiar, pues la materia que le seguiría y que es la tercera es la civil con 78287, la cuarta sería la contencioso administrativa con 24147 asuntos, la quinta sería la laboral con 20454 casos, la sexta sería la jurisdicción constitucional con 13420 casos entrados por año, la sétima materia en este rubro sería la agraria con 3027 casos.

Los números nos siguen sorprendiendo en diferentes extremos. Por ejemplo a nivel de defensas asumidas por el Departamento de Defensores Públicos, pese a lo restringido que se ha hecho la intervención de dicho Departamento en asuntos familiares y de pensiones alimentarías, está en una relación de 5 a 1 entre los asuntos penales y los de familia, y supera el numero de asuntos familiares el de los asuntos asumidos de penal juvenil. Es decir, mientras los casos que asume la Defensa Pública son unos 50,000 en Penal, son unos 12,000 los que asumen de Familia y unos 8,000 de Penal Juvenil.

Los números aclaran muchas cosas, entre ellas, la siguiente:

Si en 1994, solo existían 4 juzgados especializados, a saber 2 de familia y 2 de pensiones alimentarías, en el 2006 ya eran 35 los tribunales especializados de familia, que se desglosan así:

17 juzgados de familia

1 juzgado de niñez y adolescencia

9 juzgados de violencia doméstica

7 juzgados de pensiones alimentarías

1 tribunal de apelaciones

Si bien la casación como regla en los asuntos laborales, y la excepción de la casación en los asuntos familiares revierte los números entre laboral y familia, al punto que la materia familiar es como el 20 % de los asuntos de la Sala Segunda, en los demás tribunales que comparte la materia de familia con otros el fenómeno es que la materia familiar es mayoritaria. Así ocurre con 8 juzgados civiles y de trabajo que asumen las materias de familia y violencia doméstica, que son mayoritariamente juzgados de familia y violencia doméstica. Igual sucede con 66 juzgados contravencionales que ven pensiones alimentarías de los cuales 47 también asumen la materia de violencia doméstica. En esos la materia familiar también es predominante. Así que al lado de los treinta y cinco tribunales especializados existen 74 tribunales mixtos que son predominantemente juzgados de familia. Esto es impresionante.

Los números igual llaman mucho la atención si nos detenemos las pericias en trabajo social y psicología que se realizan para los asuntos de familia, y el número de pericias en ADN.

Todo esto nos lleva a las premisas, que además de la delicada materia que por su naturaleza en atención al grado de cercanía con los sentimientos del ser humano, existen números bastante representativos que se deben también considerar a la hora de tomar decisiones con la materia judicial familiar, que como dijimos es la segunda del Poder Judicial de Costa Rica.

No obstante, acá la premisa que debemos extraer es el grado galopante de la especialización de los tribunales en el área de familia, tendencia que de seguro se mantendrá en la medida que crezca la población y aumente proporcionalmente el número de casos por Juez.

SEGUNDA IDEA: NO SE HAN CONSTRUIDO LOS ESPACIOS ACADÉMICOS IDÓNEOS PARA EL DESARROLLO DEL DERECHO DE FAMILIA

Aún con estos números, no encontramos que en Costa Rica se hayan construido los espacios académicos idóneos para el desarrollo de la especialidad del Derecho de Familia. En las universidades los posgrados aún no se han abierto, aún y cuando conozco de una iniciativa bastante cercana que es precisamente en la Universidad Nacional, y una iniciativa sobre lo procesal familiar se empieza a cuajar en otra universidad pública..

A nivel de licenciatura los cursos son muy limitados en temáticas y en tiempo.

Son muy pocos los profesionales realmente especializados en Derecho de Familia, debiendo enfatizar la necesidad de que jóvenes promesas de nuestro país en este campo cursen estudios en el exterior, por ejemplo en el posgrado en la Universidad de Buenos Aires dirigido por Cecilia Grosman o en el de la Universidad de Barcelona, coordinado por Carlos Villagrasa incluso en el de la UNED de España, a cargo del profesor Carlos Lasarte.

A nivel de libros y publicaciones dejando a un lado el tratado de don Gerardo Trejos, de la Editorial Juricentro, que continúa siendo el rey de la doctrina nacional, podríamos hablar de treinta años perdidos en este ramo. Me refiero a los treinta años de vigencia del Código de Familia. En esto hemos de decir que aparte del tratado de don Gerardo y de pocos artículos de revista, realmente no se ha generado suficiente reflexión científica alrededor de las experiencias y temas del Derecho de Familia. Estos últimos años han tenido un repunte con las publicaciones de Mauren Solís sobre violencia doméstica y pensiones alimentarías, reconociendo el espacio que le abrió la Editorial de Investigaciones Jurídicas. También en especial y en lo personal debo reconocer el espacio y apoyo que me han dado la Editorial Juritexto y la Revista Ivstitia.

TERCERA IDEA: SURGIMIENTO DE LA REVISTA

En este contexto de sequía en las universidades y a nivel de investigaciones y publicaciones, es que surge la idea de fundar esta revista. Se pretende con ella, que aquellos profesionales que quieran realizar desarrollos sobre algún tema en la materia, cuenten con una posibilidad de darlos a conocer y así suscitar que se ahonde en los diferentes tópicos teóricos y prácticos, procesales y de fondo, e incluso en los de intersección con otras ramas del derecho o bien de otras disciplinas científicas, esto último dado el carácter consustancialmente interdisciplinario del Derecho de Familia.

Y como contraparte, desde luego, se espera que quien quiera profundizar y actualizarse en temas especializados de esta materia encuentre en nuestra revista abordajes de interés.

En esta revista, esperamos haya espacio no sólo para la gente de mucha experiencia, profesores universitarios, o bien para los operadores del sistema familiar, sino que también debe existir el espacio para las nuevas generaciones, de manera tal que exista el reconocimiento para estudiantes aventajados con trabajos meritorios que sean recomendados por sus profesores. No hay presente sin pasado ni futura cosecha sin la respectiva siembra.

CUARTA IDEA: EL NOMBRE DE LA REVISTA

Algo muy importante a subrayar, es que el nombre de la revista hace mención a nuestro país, esto es para diferenciarla de otras publicaciones especializadas como la de la Revista de Derecho de Familia que se publica en Argentina bajo la conducción de Cecilia Grosman y bajo el sello editorial de Abeledo Perrot. También está la revista con ese mismo nombre de la Editorial Lex Nova de España, dirigida por Antonio Javier Pérez Martín. Pero esa referencia a Costa Rica en el nombre desde luego que no limita ni a los autores, ni a los temas, ni siquiera a los miembros del consejo editorial. En este último aspecto contamos con el apoyo del vicepresidente de la International Society of Family Law, miembro del Consejo de Expertos de Derecho de Familia de la Unión Europea, profesor Miquel Martín Casals. También han aceptado recientemente su designación en dicho Consejo, la profesora brasileña de Río Grande do Sul, Sub Directora de la Escuela Judicial, Maria Aracy Menezes Da Costa y el profesor de la Universidad de Córdoba, citado en varias de las sentencias de la Sala Segunda, Ignacio Gallego Domínguez. Hay otras postulaciones a ese Consejo que están en proceso y a su debido tiempo serán del conocimiento de ustedes.

QUINTA IDEA: MANTENIMIENTO DE LA REVISTA EN EL TIEMPO
 

La participación tan concurrida del día hoy e incluso la asistencia del señor Presidente de la Corte Suprema de Justicia me trasmite el importante mensaje de que este proyecto se ha asumido como propio, como parte de la colectividad jurídica de este país, y ello es lo único que puede asegurar que esta publicación continúe saliendo y no sea una de las muchas revistas que han quedado en su primer número o en pocos números, pues deben existir artículos, deben leerse y promoverse su discusión en las aulas y tal vez en los foros, y desde luego deben existir muchas personas que apoyen con la adquisición de la revista.

Ya para el segundo número se han recibido dos artículos, y el cierre de la recepción para dicho segundo número será el cuatro de mayo de este año, es decir, faltan unos tres meses, y bien pueden decidirse los aquí presentes a escribir los treinta mil caracteres que como máximo hemos sugerido, es decir, hablamos de artículos relativamente cortos, pero he de decir que no excluimos artículos más largos, que requieran más espacio.

SEXTA IDEA: REVISTA COMO PARTE DE UNA ESTRATEGIA MÁS AMPLIA DE DESARROLLO DEL DERECHO DE FAMILIA
 

He de cerrar diciendo que espero que se entienda a esta revista como parte de una estrategia más amplia para el desarrollo del Derecho de Familia. Que la misma dispare una carga de ilusiones y entusiasmo reprimida en esta área del Derecho por mucho tiempo, y que el efecto sea sostenido, surtiendo una sensación de dominó de esta generación de amantes del Derecho de Familia hacia las subsiguientes, las cuales serán las llamadas en su momento a continuar, potenciar, aumentar y mejorar nuestra actual visión. Y así como es conocido nuestro país por sus fortalezas, en las mismas se tendrá que enumerar su especial vocación para el desarrollo del Derecho de Familia con claro impacto para la calidad de vida de los habitantes.

Bueno, como dijimos en el prólogo de este primer número, rompamos la botella de champaña y cortemos el listón y tengamos por inaugurada y presentada a ustedes, la REVISTA DE DERECHO DE FAMILIA DE COSTA RICA.